EDUCACION SEXUAL PARA JÓVENES CON TEA Y SUS FAMILIAS. Una experiencia conjunta y reivindicativa.

EDUCACION SEXUAL PARA JÓVENES CON TEA Y SUS FAMILIAS. Una experiencia conjunta y reivindicativa.

La mayoría de estudios sobre sexualidad y TEA (Trastornos del Espectro del Autismo) se basan en testimonios y experiencias de personas con autismo que pueden narrar su vivencia, personas con escasas necesidades de apoyo. Pero, ¿qué ocurre con los niños/as, jóvenes y adultos con autismo con mayores necesidades de apoyo? ¿Cómo es su educación sexual? ¿Cómo es su vivencia de la sexualidad? ¿Quién reivindica sus derechos cuando ellos no pueden hacerlo? ¿Se están cumpliendo estos derechos?

Este programa de educación Afectivo-Sexual se lleva a cabo en el centro educativo PAUTA desde hace más de 5 años, con la colaboración directa de familiares de personas con TEA.  Parte de una visión integral y de una premisa asumida por todos; la educación sexual es fundamental para todos los niños/as, y es aún más necesaria si éstos:

- tienen dificultades cognitivas y sociocomunicativas

- son más vulnerables a que no se respeten sus derechos sexuales y a sufrir maltrato o abuso. 

-tienen menos oportunidades de recibir educación o información sexual por otras vías informales (amigos, internet…) y 

- Pueden necesitar apoyos para cubrir sus necesidades sexuales más básicas.

Por tanto, es imprescinbible la educación sexual ADAPTADA a las necesidades individuales de los participantes y contar con las familias, principales proveedores de apoyos.

En este taller, la educación afectivo-sexual:

  • Se fundamenta en el bagaje científico y profesional, en una actitud positiva y abierta ante la sexualidad de todas las personas.
  • Ayuda a que las personas con autismo vivan de manera saludable las diversas posibilidades de la sexualidad.
  • Propicia que los alumnos tengan una vivencia de la afectividad y sexualidad gratificante, placentera, saludable y responsable.

BENEFICIARIOS:

Todo el alumnado de Pauta comparte diagnósticos incluidos en los denominados Trastornos del Espectro del Autismo. Todos ellos presentan dificultades cualitativas en comunicación social, en la flexibilidad mental y en la capacidad de imaginación aunque las diferencias individuales son enormes. Esta práctica se ha desarrollado con un grupo reducido de 6 alumnos con autismo con edades comprendidas entre los 8 y los 13 años.

Algunos ejemplos personales de la experiencia:

- M.V es un jóven con autismo que lleva participando en este taller desde su comienzo, hace 5 años. Es un chico reservado, con escasas habilidades comunicativas pero muy buena disposición a colaborar y agradar. Tiene serias dificultades en asertividad; responde “si” a todo lo que se le proponga, sin filto, sin criterio.

Actualmente M.V conoce bien (y pone en práctica en situaciones simuladas) qué debe hacer si alguien intenta tocar su cuerpo de una forma irrespetuosa.

 

- D.G Tiene ahora 14 años y ha vivido sus cambios físicos y psicológicos propios de la pubertad y adolescencia  con entusiasmo, sin miedos o confusiones. Ha creado, junto a su madre, un diario de vida donde iba dibujando su paso de “niño a joven”  y ahora se lo muestra orgulloso a sus primos pequeños y les explica, a su manera, lo que está por llegar.

- V.H es un jóven de 12 años al que le encanta “enseñar a otros” asi que, de una manera fresca y natural comenta con otros compañeros lo que va aprendiendo en el taller de educación afectivo sexual. Él mismo crea dibujos u otros materiales para hacer aclaraciones y, sin darse cuenta, es un perfecto maestro con una didáctica  muy particular.

 

Esta experiencia es una práctica reivindicativa e  innovadora porque:

-Incluye a las familias desde el inicio del programa. Una de las madres de los participantes acude semanalmente al taller y se ha convertido en co-mentora.  El resto de familiares colaboran en las actividades programadas aportanto fotos, entrevistas, videos… y acuden al taller una vez al trimestre.

- Al crear espacios de reflexión conjunta (familias e hijos) son los menores los que “educan” a sus padres y les transmiten, sin filtros morales, sus necesidades y carencias afectivo-sexuales.

- Los participantes, a lo largo de los años, se han ido conviertiendo en “educadores” de otras personas con autismo con mayores necesidades de apoyo.

- Son los propios alumnos y sus familias los que reinvindiquen sus derechos sexuales. Estas reinvidicaciones han llegado a generar reflexiones éticas y cambios organizativos en nuestra entidad.

- A lo largo de 5 años se han evaluado avances notables, evidencias claras de los beneficios de una educación sexual adaptada. 

- Se ha elaborado un valioso material didáctico adaptado, muy “visual”, en lectura fácil, cargado de dinámicas, videos, links, juegos... que es fácilmente exportable a otros colectivos con necesidades educativas similares.

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