Guía de Práctica Clínica sobre sexualidad en diversidad funcional

Guía de Práctica Clínica sobre sexualidad en diversidad funcional

Ainhoa Espinosa Luzarraga

Existe una falsa creencia de que la diversidad funcional conlleva una inevitable falta de interés en la sexualidad o considerar cualquier manifestación hacia la erótica o el disfrute como aberrante o fruto de la propia discapacidad. Sin embargo asociar discapacidad con asexualidad es un error en sí dada la diversidad de los cambios sufridos tras una lesión adquirida así como por el hecho de que todos, con unas capacidades u otras, cambiantes a través de los años y las enfermedades, seguimos siendo seres sexuados.

Las personas con algún tipo de diversidad funcional (adquirida o no) pueden vivir su sexualidad de una forma diferente. Pueden darse cambios en la esfera motora, cognitiva y/o conductual, sin olvidar que la conciencia de las secuelas previamente nombradas puede verse afectada pudiendo no integrar en el autoconocimiento las nuevas limitaciones personales y las consecuencias de las mismas en la vida global y social del individuo en su entorno.

Tratando de velar por el derecho de que la sexualidad de todas las personas debe ser respetada, protegida y ejercida a plenitud, el objetivo general es crear un programa de atención neuropsicológica de la sexualidad en personas afectadas por un daño cerebral adquirido o cualquier tipo de diversidad funcional. Concretamente se pretende conseguir que cada participante adquiera los siguientes fines:

            - Plantear un concepto de sexualidad global frente a otro centrado en la genitalidad (modelo estrecho)

- Conocer términos y definiciones adecuados relativos a la vivencia sexual para facilitar la eliminación de falsas creencias y mitos relativos a la sexualidad

- Abordar la sexualidad aceptando y respetando la individualidad y la diversidad sexual, conociendo la anatomía masculina y femenina, respetando las diferencias y semejanzas entre géneros

- Fomentar reacciones de agradecimiento al afecto y rechazo al abuso y reflexionar acerca de la importancia de la privacidad personal

- Trabajar la autoestima y aceptar las limitaciones personales

- Reconocer nuestras expectativas de género y sus implicaciones sociales

- Enfocar la búsqueda del disfrute desde un punto de vista amplio, conociéndose, aceptándose y obteniendo satisfacción personal

- Fomentar una actitud crítica y empatizar con personas con otras características y limitaciones en situaciones referentes a la sexualidad

- Relacionarse de forma eficaz en diferentes contextos

- Prevenir posibles enfermedades e infecciones en ocasiones inherentes a la actividad sexual genital

- Conocer y compartir aspectos relativos a los diferentes cambios en las etapas del ciclo sexual vital

 

Las personas que se están beneficiando del programa de intervención presentado son pacientes con daño cerebral adquirido usuarios de los centros de día de daño cerebral de IFAS, Bekoetxe y Lurgorri, y  trabajadores con discapacidad psíquica de entornos de empleo protegido. Para la puesta en marcha del programa de intervención fue necesario contar con las herramientas necesarias para llevar a cabo cada sesión, destacando la creación de la Guía de Práctica Clínica, “Aprendiendo a disfrutar: Sexualidad y Diversidad Funcional” donde se recogen todos los contenidos abordados a lo largo de las sesiones en forma de bloques y dinámicas, los cuales se presentan a continuación:

Bloque I. Sexualidad, incluye las siguientes dinámicas:

- Dinámica 1: Inicio

- Dinámica 2: Asociación libre

- Dinámica 3: Devolución de la asociación libre

- Dinámica 4: Desahogo

- Dinámica 5: Fisiología hombre/mujer

- Dinámica 6: Todos somos diferentes

- Dinámica 7: Selección de fotos

- Dinámica 8: Ideas erróneas

- Dinámica 9: Disfrute

- Dinámica 10: Deseo y fantasía

- Dinámica 11: Masturbación

- Dinámica 12: Placer

- Dinámica 13: Modelo de belleza

- Dinámica 14: Abuso o afecto

- Dinámica 15: Derecho a la intimidad

Bloque II. Autoconcepto, donde se recoge:

- Dinámica 16: Conociéndome

- Dinámica 17: Mis reacciones

- Dinámica 18: El espejo

- Dinámica 19: Cómic

- Dinámica 20: Cambio de silla

- Dinámica 21: Empatía

Bloque III. Roles de género, que incluye:

- Dinámica 22: Sexualidad en la música

- Dinámica 23: El papel del hombre y de la mujer

- Dinámica 24: Conforme o no

- Dinámica 25: Emoticonos

- Dinámica 26: Roles en la publicidad

Bloque IV. Salud sexual, la cual engloba:

- Dinámica 27: ETS

- Dinámica 28: Otras infecciones

- Dinámica 29: Métodos anticonceptivos

- Dinámica 30: Selección de métodos anticonceptivos

Bloque V. Ciclos de la vida sexual, que recoge los siguientes contenidos:

- Dinámica 31: Tipos de reproducción

- Dinámica 32: La gestación

- Dinámica 33: El embarazo

- Dinámica 34: El nacimiento

- Dinámica 35: El ciclo menstrual

- Dinámica 36: La pubertad

- Dinámica 37: El proceso de cambio

- Dinámica 38: Envejecimiento y menopausia/andropausia

- Dinámica 39: Reflexiones de los participantes

En primer lugar, se contactó con los participantes y sus respectivas familias y/o tutores para informar de la intervención. Posteriormente se realizó la división de los participantes en grupos en función de sus afinidades personales así como de la homogeneidad de sus capacidades cognitivas. Las sesiones de intervención incluían dinámicas o ejercicios, adaptados siempre a cada grupo. Cada una de ellas tenía una duración de una hora, espaciando las sesiones una semanalmente además de realizar sesiones individuales para consolidar los conocimientos tratados según la necesidad de cada sujeto.

Hasta la fecha, se han beneficiado de la intervención 85 personas con daño cerebral y 35 personas con discapacidad psíquica  que trabajan en  centros especiales de empleo. Asimismo, actualmente se mantiene la aplicación de estas dinámicas a nivel grupal e individual.

Por otro lado, se creó la guía anteriormente mencionada con los objetivos, materiales y resultados obtenidos para cada una de las dinámicas. Se tuvo en cuenta que siempre debe llevarse a cabo desde un enfoque individualizado.

Los resultados obtenidos son de tipo cualitativo, basados en la experiencia clínica recogida. En primer lugar, los participantes previamente asociaban el disfrute con la genitalidad y acciones relacionadas principalmente con el coito. Tras la intervención se evidenció un cambio sustancial de estilo ya que incluyen conceptos relacionados con emociones, una mayor diversidad sexual y un concepto del disfrute que tiene en cuenta más partes del cuerpo que las genitales (Anexo I).

Asimismo, se dio un cambio conceptual, de forma que en un comienzo mostraban mayor desconocimiento en lo que respecta a la anatomía tanto masculina como femenina, verbalizando sus miedos y dudas. Igualmente tenían escasez de contenido sobre los actos placenteros y se centraban únicamente en la zona genital del hombre. Posteriormente se observó una mayor confianza y seguridad para dibujar la desnudez, dedicando atención a más partes del cuerpo además de los genitales y los actos placenteros incluyen imaginación, juego y diálogo. También llegaron a transmitir la necesidad de complicidad entre las dos personas que practican sexo e incluían el vínculo emocional.

Otro avance supuso el hecho de comenzar a valorar una opción de satisfacción adaptada a sus circunstancias cuando ya habían cerrado la posibilidad de disfrutar de la sexualidad, debido a que era concebida desde el modelo estrecho y genital. En este sentido, fueron ampliando su manera de vivir el disfrute en su cuerpo y la posibilidad de ser capaces de dar placer a otros.

Igualmente, se amplió su conocimiento previo sobre la gran diversidad a la hora de expresar y vivir la sexualidad, teniendo en cuenta las múltiples formas de vivir la sexualidad desde el nacimiento hasta la muerte y las diferentes identidades sexuales. Gracias a ello interiorizaron la idea de que no todas las personas son “cien por cien hombres o mujeres”, tienen características personales diferenciadas que les hacen ser lo que son y que merecen ser aceptadas y queridas.

Por otro lado, tomaron conciencia sobre las implicaciones de la maternidad/fraternidad, los requisitos fisiológicos y psicológicos para poder cuidar a otros. Concretamente se dio un aumento en el uso de los métodos anticonceptivos adecuados a sus decisiones posteriores a la aplicación del programa.

Otro objetivo conseguido fue eliminar las falsas creencias y mitos acerca de la sexualidad (p. ej. asociar bisexualidad con promiscuidad, culpabilidad en el uso de los deseos y fantasías, concepto del amor posesivo, ideas erróneas sobre métodos de concepción, etc.).

Por otra parte, interiorizaron en mayor grado sus limitaciones y pérdidas tras la lesión y las nuevas formas de relacionarse tratando de enfatizar las claves que les sirven para mantener relaciones pasadas y/o crear nuevas. Para ello fue necesario que desarrollaran de forma explícita las habilidades sociales (p. ej. uso correcto de mensajes a través de las redes sociales, formas de actuación socialmente adecuadas ante una primera cita, saber exponer sus características o limitaciones a los otros, saber comunicarse sutilmente tanto a nivel verbal como no verbal, etc.).

Otro resultado obtenido fue el aumento de conciencia para detectar aquellas situaciones que reflejan tanto afecto como abuso, aprendiendo a elegir la expresión de afecto a expresar así como a dar una negativa y/o usar recursos de ayuda. Para ello profundizaron en conceptos relacionados ocasionalmente con la discapacidad como la privación de libertades o autonomía, el exceso de proteccionismo, la creación de dependencias excesivas, los beneficios secundarios al cuidado y la discriminación positiva.

A su vez, se profundizó acerca de que una misma situación genera diferentes emociones y reacciones según las personas y el contexto antes y después de la lesión. Se acercaron a empatizar unos con otros confrontándose en cómo influye la imagen que proyectan.

Más allá de los resultados obtenidos, estos aprendizajes se han retomado y se sigue retomando para consolidarlos, repetir las ideas claves y abordar la generalización a sus vidas. Por otra parte, siempre que ha resultado necesario se ha ofrecido apoyo complementario a través de la pareja o las familias, ya que resulta imprescindible contar con ellas en cualquier intervención.

Además, actualmente se están haciendo programas de formación sobre la importancia de este tipo de intervención y su puesta en marcha a personal de los centros de IFAS, la cual estará vigente hasta 2020. Esta formación se realiza con personal de atención directa, enfermería, terapia ocupacional, técnicos de integración social y auxiliares clínicos de 9 centros diferentes.

 

Anexo I. tabla 1. Muestra de los resultados previos a la dinámica sobre la anatomía masculina (octubre 2013) y los obtenidos posteriormente (noviembre 2014)

Previo a realización taller

Tras un año de participación en taller

En el cuerpo masculino

En el cuerpo masculino

Tocar la polla.

Lamer.

Chupar con la boca.

Cosquillas.

Rozar con los labios suavemente el cuello

Chupar.

Besar.

Imaginar.

Coquetear.

Conversar.

Tocar los pechos.

Insinuarse.

Rascarse.

Acariciar el pecho.

Masturbar.

Coito.

Cosquillas.

 

Anexo I. Tabla 2. Muestra de los resultados previos a la dinámica sobre la anatomía femenina (octubre 2013) y los obtenidos posteriormente (noviembre 2014).

 

En el cuerpo femenino

En el cuerpo femenino

Besarse.

Acariciar los lóbulos.

Chupar los pechos.

Masajear los pechos.

Acariciar los dedos.

Lamer el clítoris.

Tocar la oreja.

Jugar.

Ambiente agradable.

Imaginar.

Dialogar sin ofender.

Escuchar.

Atender a lo que se dice.

Tocar con caricias.

Desnudar a la otra persona.

Reír.

Susurrar.

Piropear.

Mentir.

Fantasear.

Masajear.

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